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Guillermo del Toro at the Annecy Festival, 2026

El Festival de Cine de Annecy Centra Su Foco Animado en el Stop-Motion

Gertie the Dinosaur (1914), de Winsor McCay, suele citarse como la primera película de la historia de la animación. Sin embargo, incluso antes, cineastas como Georges Méliès (en 1899) y Segundo de Chomón (en 1906) fueron pioneros en otra técnica animada conocida hoy como stop-motion, donde los objetos se manipulan físicamente en pequeños incrementos para crear la ilusión de vida.

Una versión en inglés de esta historia también aparece en el sitio web.

En su última edición, el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy se convirtió en una celebración del stop-motion, una técnica que hace pocos años parecía estar al borde de la desaparición, pero que ahora prospera como una de las formas de animación más artísticas.

«Cuando empezamos Aardman, estábamos en lo más bajo de la pirámide», recordó Peter Lord, quien fundó junto a David Sproxton el estudio británico Aardman, creador de personajes de stop-motion como Morph, Wallace y Gromit, el universo avícola de Chicken Run y Shaun the Sheep.

Lord intervino en Annecy ante un auditorio abarrotado, en el marco de las celebraciones del 50 aniversario de Aardman. «Solemos decir que la animación es una técnica, no un género», señaló. «En el caso del stop-motion, ni siquiera quiero hablar de técnica; quiero hablar de alma. El animador está en contacto directo con la creación en cada etapa del proceso, dotándola de alma».

Aardman no fue el único protagonista de esta celebración del stop-motion. Otros invitados ilustres, como Guillermo del Toro, los hermanos Quay y, anteriormente, Wes Anderson, han dejado la huella de sus manos en el recién creado Muro de la Fama de la Animación de Annecy.

«El stop-motion es una forma de arte muy intuitiva», declararon los hermanos Quay al recibir el Cristal Honorífico de Annecy.

Incluso Duncan Jones, que asistió al festival para promocionar su última producción, Rogue Trooper, recordó que su primera experiencia cinematográfica fue una película en stop-motion que realizó de niño junto a su padre, el camaleónico artista David Bowie.

«El stop-motion es un acto silencioso de rebelión», reflexionó Travis Knight, director ejecutivo de Laika, durante su primera visita a Annecy.

Su presencia coincidió con la inauguración de la Cité Internationale du Cinéma d’Animation, un nuevo centro cultural que abrió sus puertas con una exposición dedicada a Wildwood, la producción en stop-motion más ambiciosa —y quizá la más personal— de Laika hasta la fecha.

Knight describió este medio como «una combinación de arte, artesanía y tecnología. Obviamente utilizamos ordenadores; quiero decir, no somos amish».

Para Mickaël Marin, director del Festival de Annecy, la obra de Laika «encarna una visión distintiva del cine: ambiciosa, elaborada meticulosamente a mano y profundamente artística».

A pesar del protagonismo del stop-motion en Annecy, los principales galardones del festival recayeron en producciones independientes creadas fuera de los grandes estudios de Hollywood, algunas de las cuales emplearon técnicas de animación 2D o estaban influidas por el anime.

Tal fue el caso de la ganadora del premio Cristal, The Violinist, una coproducción entre Singapur y España con participación de Colombia que se impuso ante la fuerte competencia de títulos como In Waves, Viva Carmen o Iron Boy que ya habían despertado gran interés en Cannes.

Al mismo tiempo, durante el Festival se estrecharon una vez más los vínculos entre el espíritu ferozmente independiente de Annecy y la industria de la animación de Hollywood. A la presencia ya habitual de Guillermo este año se sumaron otras estrellas como Alfonso Cuarón y Natalie Portman.

Ninguno de los grandes estudios dejó pasar la oportunidad de promocionar sus próximos estrenos de animación en un festival que congregó a más de 19.000 asistentes.

Illumination vistió la ciudad de amarillo con una invasión de Minions en la búsqueda de reconocimiento artístico para su último largometraje, Minions and Monsters. DreamWorks sorprendió al público con el estreno inesperado de ‘Forgotten Island’, mientras que Warner Bros. manifestó su intención de reivindicar su histórica trayectoria en el ámbito de la animación.

Crunchyroll también estuvo presente en Annecy, tras el éxito de Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle en 2025, con el objetivo de demostrar que el anime no es una simple moda pasajera, sino una fuerza consolidada en el panorama mundial de la animación.